(IVÁN): BAUTIZADO: TÚ VIVES EN CANAÁN, ENRIQUECIDO, ANTES DE ENTRAR AL CIELO: REDIMIDO:

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Sábado, 04 de Enero, 2020 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica


(Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo


BAUTIZADO: TÚ VIVES EN CANAÁN, ENRIQUECIDO, ANTES DE ENTRAR AL CIELO: REDIMIDO:


El día llegó. Cuando nuestro Padre celestial decidió crear un reino mayor, que Él siempre había conocido con su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, porque el reino angelical, en donde Él siempre había vivido con su familia divina, y una tercera parte de las huestes angelicales se habían rebelado en contra de su santo nombre fuego sobre su altar de su amor eterno por sus hijos. Por cuanto, Lucifer había llegado a creer que podían poseer su santo nombre fuego junto con sus ángeles caídos fieles a él, además, ellos pensaban realmente, que él podía crear un nuevo mundo, en donde él sería aún mayor que nuestro Padre celestial, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo: entonces, el pecado nació en su corazón malvado, contaminando la Creación.


Por ende, el reino angelical, creado por nuestro Padre celestial para amar, servir, honorar y exaltar su santo nombre fuego sobre su altar de su amor de familia divina, que es su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, entonces, ellos vinieron a ser contaminados con el corazón malvado de Lucifer: pensando, que él podía exaltarse más alto que sus nubes de glorias eternas. Consiguientemente, nuestro Padre celestial soñó en su nuevo hogar, como el que Él siempre conoció con su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, porque ellos verdaderamente le aman a Él con su amor infalible siempre, contemplando a Adán y a ti también junto con tus amados, reemplazando a sus ángeles infieles en su dulce hogar, lleno de su amor infalible por toda vida humana.


Realmente, nuestro Padre celestial necesitaba vivir con su Hijo Jesucristo y con su Espíritu Santo en su nuevo hogar, en donde el pecado de rebelión de Lucifer siempre fallara en existir con las huestes angelicales y con sus hijos, que Él había de darles vida únicamente para conocer su amor infalible, servicio y gloria hacia su santo nombre fuego sobre su altar celestial. Aquí es cuando, nuestro Padre celestial le dijo a su Hijo Jesucristo y a su Espíritu Santo: Descendamos a formar al hombre en nuestra imagen y semejanza, y así, él sea como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal, para tener nuestro nuevo reino, en donde nuestro santo nombre fuego será realmente amado, servido y alabado por una eternidad entera.


Aquí, nuestro Padre celestial le dio vida a cada hombre, mujer, niño y niña de todas las familias de las naciones, empezando con Adán y Eva, y así, ellos tengan sus hijos, conociéndolo a Él, su Hijo Jesucristo y a su Espíritu Santo, nacidos con su amor infalible, en donde ellos vivirán: amando, sirviendo y glorificando su santo nombre por toda una eternidad. Ya que, cuando nuestro Padre celestial pueda vivir con su Hijo Jesucristo y con su Espíritu, naciendo con sus hijos, que viven para reemplazar a Lucifer y a sus ángeles caídos, naciendo de su amor infalible, únicamente para conocer amor, gloria y grandezas hacia la eternidad, entonces, Lucifer sintió envidia hacia sus hijos, porque él está excluido de la gloria para siempre.


Por eso, es que Lucifer tenía que acercarse a Adán, para recibirlo a él junto con sus hijos, viviendo en futuras generaciones, empezando con Eva, y así, él ser parte de estas glorias venideras, grandezas y riquezas jamás vistas por él ni por los ángeles antes, haciéndose parte de ellos de una manera u otra. Lucifer pensó, que teniendo a Adán y a Eva junto con los hijos, entonces, él podía ser uno con ellos en su pecado, y así, él ser parte de estas nuevas glorias venideras, riquezas y grandezas nunca antes vistas por nadie en el cielo hasta hoy en día, por ende, él empezó su reino de tinieblas, creado ya en su corazón malvado.


Considerando que, cuando nuestro Padre celestial formó al hombre junto con ayuda de su Hijo Jesucristo y del Espíritu Santo, entonces, él nació junto con sus hijos, empezando con Eva, con poderes especiales de su amor infalible, que solamente dan a luz nuevas glorias de santidades sin fin y abundantes riquezas asombrosas, vistiendo su santo nombre fuego con honores eternos por toda una eternidad. Puesto que, estas son glorias nuevas de santidades sin fin y de riquezas asombrosas, enriqueciendo grandemente a nuestro Padre celestial, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo junto con sus ángeles fieles, emanando de Adán y de sus hijos, cuando ellos vivan con Él en su nuevo dulce hogar, que Él mismo divinamente escogió ya—y esta es la tierra de hoy contigo.


Realmente, para Lucifer contaminar a Adán con mentiras, nacidas de su corazón malvado, creando así un reino de tinieblas sin fin en la creación, porque si nuestro Padre celestial puede usar al hombre con sus hijos para crear un nuevo dulce hogar de glorias interminables, santidades y riquezas, entonces, él podía hacer lo mismo con Adán, por ello, él tenía que tener al hombre. Además, para Lucifer alcanzar su deseo malvado de tener a Adán y a sus hijos en su reino de tinieblas, empezando ya, entonces, él tenía que hacer que el hombre crea lo nacido en su corazón malvado: el pecado, rebelándose en contra del santo nombre fuego de nuestro Padre celestial sobre el altar de su amor infalible, amando a su familia divina—tú.


Por consiguiente, Lucifer tenía que asegurarse, que Adán falle en comer de fruto del árbol de la vida, que estaba en el epicentro del paraíso, porque nuestro Padre celestial le había dicho, que él podía comer de todos los árboles del Jardín del Edén, pero, excepto del fruto prohibido, del árbol de la ciencia del bien y del mal. Por cuanto, que el día que Adán comiese del fruto prohibido entonces él moriría junto con sus hijos, que nacerían en generaciones venideras, porque ellos estaban destinados a nacer con poderes especiales para amar, servir y glorificar su santo nombre fuego sobre el amor de su amor infalible hacia su familia divina para vivir su vida eterna con ellos, disfrutándola, para siempre.


Puesto que, este es el santo nombre fuego de nuestro Padre celestial que siempre existió por una eternidad con su Hijo Jesucristo y con santidades perfectas de su Espíritu Santo, en donde jamás fue tocado por ninguno por toda la Creación, y hasta que Lucifer junto con sus ángeles caídos decidió poseerlo, pero, él falló, rechazándolo el santo nombre fuego para siempre. Visto que, el santo nombre fuego de nuestro Padre celestial únicamente reconoce santidades perfectas, emanando de su Hijo Jesucristo y de su Espíritu Santo, y jamás de los ángeles caídos, como Lucifer, que pensó que él podía poseerlo, por eso, el infierno junto con el lago de fuego nació, quemando el pecado de rebelión eternamente, como la segunda muerte por una eternidad entera.


Sin embargo, nuestro Padre celestial les dio vida a sus hijos en su imagen para vivir conforme a semejanza de su Hijo Jesucristo, llenó de asombrosas santidades perfectas de su Espíritu Santo, como riquezas y glorias jamás vistas por los ángeles, porque únicamente existen en su dulce hogar, la tierra, en donde su familia divina (tú) goza de amor, paz y dulzuras sin fin. Ciertamente, este es un reino glorioso, que nuestro Padre celestial siempre soñó con él, poseerlo, en donde su santo nombre fuego es eternamente amado, servido y alabado con perfecto amor, emanando de su corazón santísimo, conociendo únicamente riquezas, perfectas santidades y alegrías insondables con su familia divina por una eternidad entera, y este eres realmente tú junto con tus amados, vecinos y amistades.


Aun así, Lucifer quiere ser parte de este nuevo reino, creciendo del corazón santísimo de nuestro Padre celestial, en donde su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo siempre han vivido, pero igualmente, sus hijos nacieron allí, en él, empezando con Adán y Eva, y así, ellos conozcan maravillas de su amor infalible, servicios y glorificaciones a su santo nombre fuego en su dulce hogar, Canaán. Este es el nuevo dulce hogar de sueños dorados de nuestro Padre celestial en la tierra, en Israel, Canaán, en donde sus riquezas, glorias y honras jamás tocadas por el pecado, crecen ya con obras salvadoras de su Hijo Jesucristo, como Isaac inicialmente, y de su Espíritu Santo que continúa derramándose desde la gloria, excluyendo a Lucifer y a sus seguidores de él.


Como resultado, fue importante para nuestro Padre celestial comer de su Mesa santa del pan y vino, que es su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, servido diariamente a sus ángeles de la gloria celestial, manteniéndolos siempre santos, pero igualmente, separados de la influencia pecadora de Lucifer, y así, sus hijos siempre coman su comida con Él, enriqueciendo su dulce hogar por siempre. Y es aquí, en donde nuestro Padre celestial encontró a Abraham su siervo no sólo listo para creer en su palabra viva, nacida naturalmente de su corazón santísimo para ser ejecutada por toda su Creación, empezando en la gloria angelical, y así, su dulce hogar, en Canaán, se enriquezca con sus hijos renaciendo en ella, sólo comiendo sus alimentos con Él, como siempre.


Después de esto, fue importante para Abraham igualmente junto con sus amados, como Sarah y sus hijos adoptados, comprados por dinero de extranjeros, para que sus hijos prometidos por generaciones futuras, coman del pan y beban del vino de su Mesa santa, que es el comedor de tu hogar, junto con familias de las naciones, ya que su pan: enriquecerá toda vida siempre.. Ciertamente, nuestro Padre celestial tenia a Abraham dispuesto a sentarse con Él a su Mesa santa, para luego él sacrificar tres carneros con sus mitades opuestas una a otra junto con dos palominos sin cortar sobre la roca de salvación, salpicados con sangre expiatoria, y así, Él expiar, juzgar y perdonar pecados de las familias de las naciones yaciendo ya en el infierno tormentoso.


Dado que, nuestro Padre celestial regresó a Abraham, caminando entre las mitades de los tres carneros sacrificados y con sus sangres expiatorias salpicadas sobre ellos junto con dos palominos sin cortar, porque la antorcha no fue solamente el madero de Israel, pero también de las familias de las naciones yaciendo en el infierno tormentoso, que necesitaban escapar de él. Aquí, nuestro Padre celestial tuvo a Abraham sacrificando tres carneros con sus mitades opuestas una a otra junto con dos palominos sin cortar sobre la roca de salvación, salpicada con sangre expiatoria, porque Él estaba expiando, juzgando y perdonando pecados del mundo entero con la cruz del monte santo de Jerusalén, estableciéndolo así su santo nombre fuego, clavado a él, en Canaán, perpetuamente.


Inmediatamente: Después que nuestro Padre celestial había caminado entre mitades opuestas una a otra de los tres sacrificios junto con dos aves sin cortar sobre la roca de salvación, salpicadas con sangre expiatoria: expiando, juzgando y perdonando cada pecado de la humanidad entera, ahora, los hijos de Abraham tenían que nacer en él, pero con poderes asombrosos, cambiando el mundo entero en un día. Aquí es cuando, nuestro Padre celestial estuvo listo no solamente para entregarle a Abraham a su hijo muy esperado, llamándolo Isaac ya desde el cielo arriba, porque fue su Hijo Jesucristo nacido con el cuerpo glorificado para establecer su santo nombre fuego sobre el monte Sion, en Canaán, convirtiéndolo en su dulce hogar, en donde Él vivirá con sus hijos, eternamente amado para siempre.


Además, nuestro Padre celestial necesitaba tener a su Hijo Jesucristo, como Isaac, del vientre estéril de Sarah, por poderes del Espíritu Santo, porque Él necesitaba que sus hijos nazcan en Canaán, pero, bautizados en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre fuego, y así, ellos renazcan de poderes del Espíritu Santo hacia su vida eterna y hasta más allá de la eternidad. Ciertamente, cuando su Hijo Jesucristo nació como Isaac del vientre estéril de Sarah, por poderes del Espíritu Santo, entonces, él nació cien por ciento del Espíritu Santo, bautizado en agua del vientre, por ello, él estaba listo para vivir la vida eterna de nuestro Padre celestial con Abraham y con sus amados: Luego él (Abraham) ascendió al monte alto, para ser declarado Justo eternamente.


Entonces, cuando nuestro Padre celestial había cuidado, que su Hijo Jesucristo viva con Abraham y con los suyos en su hogar, como Isaac, llevando con él no solamente su vida eterna, pero igualmente, sus Diez Mandamientos vírgenes, y sin manchas jamás del pecado, entonces, Jacobo nació, como su primogénito en Canaán, y así, sus hijos nazcan en la tierra, pero con poderes divinos. Visto que, nuestro Padre celestial tenía que llamar a Abraham al monte santo de Jerusalén, descansando sobre el Moriah, presentando a su Hijo Jesucristo nacido como Isaac, ofreciéndolo, como ofrenda encendida hacia la gloria celestial, porque su gloriosa vida eterna, que él había vivido triunfantemente con él (Abraham) y sus amados en su hogar, ahora necesitaba ser parte del reino angelical finalmente para siempre.


Llegó el momento, en que nuestro Padre celestial ansiaba tener a su Hijo Jesucristo yaciendo como hombre, Isaac, sobre el madero del monte santo de Jerusalén, descansando sobre el Moriah, derramando todo su corazón sobre él (Isaac) y sobre sus hijos, entregándoles así a ellos sus riquezas asombrosas, poderes y glorias jamás tocadas por Satanás, y así, ellos vivan su vida gloriosa eternamente enriquecida. Sin embargo, esta gloriosa vida eterna con sus riquezas cotidianas, que nuestro Padre celestial les entregó a Abraham y a sus hijos prometidos por muchas generaciones, empezando con Isaac, fue derramada sobre el monte Sion y por todo Canaán, y así, ellos las puedan recibir instantáneamente, pero únicamente, todos ellos renacidos del bautismo en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre santo.


Puesto que, nuestro Padre celestial tuvo a su Hijo Jesucristo nacido del vientre estéril de Sarah, como Isaac, por el Espíritu Santo, naciendo seguidamente su primogénito Jacobo en Canaán con su vida eterna y junto con sus riquezas asombrosas, glorias y honores jamás tocadas por el pecado, y así, los padres de las doce tribus nazcan también, teniendo sus hijos en el cautiverio egipcio. Ya que, nuestro Padre celestial necesitaba tener a sus hijos nacidos con su vida eterna junto con sus mandamientos vírgenes en el cautiverio egipcio y con poderes del Juramento a Isaac, recogiendo cada pecado de las familias de las naciones, cometidas en el pasado y en el futuro, llevándolos luego al bautismo del Mar Rojo, destruyéndolos eternamente en un solo día.


Visto que, nuestro Padre celestial necesitaba llevar a Israel con su santo nombre fuego en sus bocas y en sus corazones al bautismo del Mar Rojo, abandonando en el lecho marino cada pecado que las familias de las naciones habían cometido y de sus hijos de generaciones futuras, luego su Hijo Jesucristo nacido en Canaán, derramando su sangre expiatoria finalmente sobre la tierra. Aquí es cuando: Nuestro Padre celestial no solamente liberó a Israel antiguo del cautiverio egipcio de cuatrocientos años, recogiendo pecados de las naciones, que hayan cometido y que cometerán en generaciones venideras, pero igualmente, Él también tuvo a Israel abandonando la carne pecadora por la carne sagrada, en donde su voluntad perfecta existe en ellos, obedeciéndole a Él siempre en su nuevo reino venidero.


Considerando que, ahora nuestro Padre celestial usaría a Israel antiguo, como su sumo sacerdote por el desierto del Sinaí, expiando, juzgando y perdonando pecados ya abandonados en el bautismo del Mar Rojo, para no acordarse de ellos jamás nuevamente, porque borrados fueron por el Juramento a Isaac, y así, Él vivir finalmente en su nueva tierra, eternamente amado con puro amor de sus hijos. Ahora, nuestro Padre celestial necesitaba caminar con toda la casa de Israel por el desierto del Sinaí, como su sumo sacerdote y como su voluntad perfecta, porque Él tenía que cubrir cada pecado con sangres expiatorias de corderos en la puerta del tabernáculo de reunión, y así, permitir a cada uno yaciendo en el infierno tormentoso acceder al Lugar Santísimo: eternamente justificado postreramente.


Entendiendo que: Una vez que los pecados de las familias de las naciones habían sido expiados, juzgadas y perdonadas por su Juramento a Isaac junto con sangres expiatorias de corderos, cubriéndolos todos ellos entrando al tabernáculo de reunión, entonces, cada hombre, mujer, niño y niña podía acceder libremente al Lugar Santísimo, eternamente justificado, obteniendo perfecta salvación por sus almas en su nueva tierra. Por eso, fue importante para nuestro Padre celestial tener a toda la casa de Israel caminando, sedientos, por el desierto del Sinaí, y esto es sedientos, como cada hombre, mujer, niño y niña yaciendo en el infierno tormentoso, clamando por un vaso de agua, y así, ellos beban finalmente del agua que los israelitas antiguos habían bebido de la roca de salvación.


Ya que, esta es el agua viva, que toda la casa de Israel clamaba beberla, por toda la sed que ellos estaban sufriendo, cuando caminaban, sedientos, por el desierto del Sinaí, fue insoportable, humanamente hablando: insoportable, como sedientos por un vaso de agua entre las llamas del infierno tormentoso, pero igualmente, fue el agua que se necesitaba por la semilla plantada en Canaán postreramente. Visto que, nuestro Padre celestial necesitaba a Israel antiguo que le había servido a Él, su Hijo Jesucristo y a su Espíritu Santo por el desierto, como su sumo sacerdote y como su voluntad perfecta, tocando el alma viviente de cada hombre, mujer, niño y niña yaciendo en el infierno tormentoso, mordidos por serpientes venenosas, muriendo nuevamente la muerte de los antiguos ya muertos.


Además, nuestro Padre celestial necesitaba a toda la cada de Israel, que había recogido los pecados de las familias de las naciones ya yaciendo en el infierno tormentoso, que desciendan a ellos en el corazón de la tierra, como el Valle de los huesos secos, y así, recogerlos a todos ellos, como naciones, en la semilla por plantarse en Canaán para siempre. Puesto que, nuestro Padre celestial le aseguró a Abraham que las familias de las naciones serian bendecidas por su semilla, y esto es todo Israel no solamente recogiendo pecados cometidos en el pasado y en futura generaciones, pero igualmente, recogiéndolos a ellos, como naciones, en el infierno tormentoso junto con sus hijos en generaciones futuras, en la semilla prometida, salvándolos a ellos perpetuamente.


De seguro, nuestro Padre celestial necesitaba bautizar a cada hombre, mujer, niño y niña de las familias de las naciones, que ellos habían fallado en bautizarse en agua, invocando la santidad perfecta de su nombre, durante sus días de vida sobre la tierra, y así, ellos entren a su nuevo reino, naciendo nuevamente debajo de Canaán de hoy en día. Es decir, también que nuestro Padre celestial tuvo a Israel antiguo no solamente llevando con ellos su perfecta voluntad y su naturaleza divina por todo el desierto del Sinaí, trabajando para Él, como su sumo sacerdote, ministrando por el bienestar de cada hombre, mujer, niño y niña yaciendo en el infierno tormentoso, pero igualmente les entregó el bautismo del Mar Rojo para siempre.


Ya que, nuestro Padre celestial necesitaba a cada uno yaciendo en el infierno tormentoso recibiendo no solamente el descender de israelitas antiguos hacia ellos victoriosos sobre cada pecado que los condenaron hacia la perdición eterna, porque fallaron en conocer su santo nombre fuegos para bautizarse en agua, sin embargo, Israel nació para bautizarse en el Mar Rojo para que ellos vivan nuevamente pronto. Entendiendo que, nuestro Padre celestial había descendido con asombrosos poderes cotidianos del Juramento a Isaac hacia todos ellos, que no solamente expiaron, juzgaron y perdonaron pecados, libertándolos del infierno tormentoso y de sus tinieblas en un día, pero igualmente, ellos renacieron en tierra santa de Canaán, como árbol, en donde el monte santo de Jerusalén los esperaba con poderes perfectos de salvación eterna.


Amorosamente, para que esto suceda: Nuestro Padre celestial tuvo a su Hijo Jesucristo nacido del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo, como Isaac, para ser el cordero de Abraham sobre el monte alto, pero, ahora él (Isaac) tenía que renacer del vientre virgen de la hija de David, destruyendo así poderes de Satanás y la muerte en Canaán con su carne sagrada. Ya que, esta es la carne sagrada que nuestro Padre celestial necesitaba que Juan Bautista bautice, bautizándola del Jordán, para que todo Israel viva nuevamente, pero en Canaán, en donde Él los recibirá a todos ellos con perfecta salvación: victoriosa sobre Satanás, pecados, el infierno y la muerte, para vivir en su nueva tierra, eternamente enriquecidos, amándole sólo a Él por una eternidad entera.


Realmente, una vez que nuestro Padre celestial tuvo a todo Israel, descendiendo al Valle de los huesos, mordidos por serpientes venenosas, entonces, ellos fueron mordidos por serpientes que habían matado a las familias de las naciones en sus pecados, condenándolas eternamente, por ende, Israel se convirtió en uno con ellos, renaciendo así en la semilla del pacto en tierra santa de Canaán. Entendiendo que, nuestro Padre celestial necesitaba cada alma de las familias de las naciones, que ahora estaban ascendiendo para renacer en tierra santa de Canaán, como árbol, en donde su dulce hogar, espera aun por sus hijos, para recibir su santo nombre con clavos de bronce, para ver vida nuevamente en día de resurrección con perfecta salvación: amándolo, sirviéndole y honrándole a Él, siempre.


Realmente, nuestro Padre celestial no solamente tuvo a sus hijos naciendo en Israel con su Juramento a Isaac, como su eterna vida junto con sus mandamientos vírgenes, jamás tocados por el mal, recogiendo pecados del mundo entero, abandonándolos en el bautismo del Mar Rojo, finalmente descendiendo a las naciones en el infierno tormentoso, como uno con ellos, pero perpetuamente unidos en Canaán postreramente. Comprobado que, este es el dulce hogar de nuestro Padre celestial, en donde Él no solamente les dio vida eterna a Adán y Eva junto con sus hijos, pero igualmente, ahora Él los tiene regresando a Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, invocando su santo nombre, clavado al madero del monte Sion, en Canaán, convirtiéndose instantáneamente cada uno de ellos: ¡eternamente Santísimo!


Por lo tanto, fue importante para nuestro Padre celestial tener a toda la casa de Israel, descendiendo al Valle de los huesos secos, convirtiéndose en uno con las naciones en la carne sagrada, que había logrado rituales y ceremonias de santidad perfectas del Juramento a Isaac, renaciendo así, como el árbol del convenio de vida, pero únicamente en tierra santa, Canaán. Puesto que, nuestro Padre celestial tenía que tener no solamente a Adán y Eva, renaciendo, con todo Israel antiguo, descendiendo al Valle de los huesos secos, mordidos por serpientes venenosas, pero igualmente, las naciones yaciendo en el infierno tormentoso junto con sus hijos venideros, tornándose en uno con todos ellos, como la cruz del convenio indestructible, endulzando sus vidas con perfecta salvación, en Canaán.


Realmente, nuestro Padre celestial necesitaba salvar toda alma del pasado y de futuras generaciones, pero con su santo nombre, clavado a la carne sagrada, nacida en el cautiverio egipcio, recogiendo pecados en contra de Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, y luego bautizándolos del Mar Rojo, perdonándolos eternamente, y así, ellos reciban perfecta salvación, pero renaciendo en Canaán, como un árbol único eternamente. Considerando que, nuestro Padre celestial jamás pudo entregarles a todos ellos su santo nombre fuego, para invocarlo en bautismos en agua, salvándose del pecado, porque le era imposible para Él entregárselos a ellos: dado que, para recibirlo, entonces, uno tiene que nacer con el Juramento a Isaac y con sus mandamientos vírgenes, jamás manchados por el mal, y este fue Moisés, inicialmente.


Puesto que, Moisés nació para recibir su santo nombre fuego sobre el monte Sion, descansando sobre el Monte Sinaí, como el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacobo, entonces, Él se lo entregó a él para que Israel lo posea perpetuamente, pero también, para pasarlo a las familias de las naciones, pero únicamente clavado sobre la cruz, en Canaán. Considerando que, nuestro Padre celestial se lo había otorgado a Moisés, un hombre nacido con poderes del Juramento a Isaac, poseyendo vida eterna y sus mandamientos vírgenes junto con poderes importantes, sobre el monte Sion, en el Sinaí, para Israel poseerlo eternamente, pasándolo a las naciones, pero solamente podía ser posible sobre su altar, clavado con serpientes de bronce a la cruz, en Canaán.


Verdaderamente, nuestro Padre celestial siempre les declaró a sus hijos Israelitas y de las naciones, que todo aquel que invoca su santo nombre fuego, entonces, aquel será salvo, bautizado en agua, abandonando la carne pecadora por la carne sagrada, en donde su santo nombre está clavado al madero con perfecta salvación, conociendo amor en su nueva tierra y en su Lugar Santísimo, eternamente justificado. Ciertamente, fue importante para nuestro Padre celestial tener a las familias de las naciones yaciendo en el infierno tormentoso, para ser uno con Israel antiguo, descendiendo hacia ellos en el Valle de los huesos secos, porque necesitaban bautizarse en agua, renaciendo con carne santa, como el árbol en Canaán, y así, ellos reciban su santo nombre fuego con perfecta salvación eterna: salvándolos instantáneamente.


Entendiendo que, únicamente renacido del bautismo en agua, invocando su santo nombre: como el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacobo, entonces, tú te convertirás en uno solo con Israel, como los antiguos lo hicieron así, tornándose en el árbol de Canaán, pero, más aun, tú entraras al Lugar Santísimo con nuestro Padre celestial: amándote ya hacia la eternidad vendiera. Legalmente, cada hombre, mujer, niño y niña, están llamados por nuestro Padre celestial a renacer del bautismo en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, porque este es el único camino, verdad y vida: en donde tú renacerás en Canaán, su dulce hogar, para ser conocido por Él diariamente, como su hijo legítimo y con privilegios también.


Privilegios humanos, como riquezas y glorias de Canaán, viniendo a ser parte de tu vida y de tus amados, vecinos y amistades, porque nuestro Padre celestial necesita enriquecerte grandemente, porque al hacerlo así, entonces, Él estará enriqueciendo su santo nombre fuego sobre el monte Sion, viviendo así una vida gloriosa con Él, conociendo solamente: amor, poderes y alegrías sin fin para siempre. Entendiendo que, es tu alma viviente nacida de su imagen, viviendo a semejanza de su Hijo Jesucristo en poderes de su Espíritu Santo, vistiendo su santo nombre fuego sobre el monte Sion, en Canaán, con asombrosas riquezas cotidianas, poderes y glorias inagotables: honorándolo a Él y su alma viviente por una eternidad entera, llenando su corazón santísimo de alegrías interminables contigo, empezando hoy.


Por eso, leyendo la Escritura, entonces, tú veras que nuestro Padre celestial siempre estará sentado en la Silla de Misericordia, velando por Canaán continuamente cada año, porque Él tiene que asegurarse, que sus tesoros de su corazón santísimo, derramadas sobre Isaac y sobre Canaán, siempre estén sin ser tocadas por el pecado, además, Él te ve a ti en Canaán, bautizado con sus poderes. Poderes vivos del Juramento a Isaac, que nuestro Padre celestial derramó sobre Isaac yaciendo sobre el madero del monte santo de Jerusalén, en Canaán, y así, no solamente sus hijos incontables, como estrellas del firmamento, prometidos a Abraham, nazcan enriquecidos por muchas generaciones venideras, pero igualmente, tú serás enriquecido siempre, pero renacido únicamente del bautismo en agua, apareciendo en Canaán instantáneamente, eternamente redimido.


Realmente, cuando nuestro Padre celestial esté velando Canaán y los tesoros de su corazón santísimo, derramados sobre Isaac y Canaán, entonces, Él también estará velándote a ti junto con tus amados, ya que tú, renacido del bautismo en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, instantáneamente tú aparecerás en su presencia santísima, como el Lugar Santísimo del monte Sion, en Canaán, por ejemplo. Y es aquí, en donde nuestro Padre celestial trabajara contigo continuamente por toda la tierra, y desde Canaán siempre, porque con poderes del Juramento a Isaac, derramados sobre Isaac y sobre Canaán, serán parte de ti cada día de tu vida, y así, Él no solamente te enriquecerá grandemente, pero igualmente, tus amados, incluyendo vecinos y amistades de alrededor del mundo entero.


Porque así es que: Nuestro Padre celestial necesita expandir su gloria, poderes y riquezas de su santo nombre fuego, clavado al madero del pacto sobre el monte santo de Jerusalén, en Canaán, y así, su Espíritu Santo no solamente se derrame sobre toda carne en todas las familias de las naciones, pero igualmente, enriquecerlas diariamente con riquezas poderosas, jamás tocadas por el pecado. Verdaderamente, cuando tú seas bautizado en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, entonces, tú estarás en su presencia santísima en Canaán y con su vida eterna, entregada a ti y a tus amados, y así, Él mismo te conocerá en riquezas, poderes y glorias siempre, entrando postreramente a su gloria angelical, ya eternamente enriquecido.


Realmente, cuando tú hayas renacido del bautismo en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, dado a Moisés, como el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacobo, entonces, Él te vera a ti instantáneamente vestido con poderes, riquezas y glorias del Juramento a Isaac: Amando, sirviendo su santo nombre fuego sobre el monte Sion, eternamente enriquecido. Ciertamente, es en Canaán, en donde nuestro Padre celestial necesita vivir su vida eterna hoy contigo, tus amados, vecinos y amistades del mundo entero, y así, Él enriquecerte continuamente en tus días por la tierra antes de ascender a la gloria angelical en el último día, a vivir riquezas con Él, bendiciendo su santo nombre hacia la eternidad venidera.


Verdaderamente, acabados tus días, entonces, tú ascenderás hacia nuestro Padre celestial, para ser recibido por Él, como su hijo legitimo para vivir con su Hijo Jesucristo y con su Espíritu Santo junto con las huestes angelicales y cada hombre, mujer, niño y niña, salvados por el bautismo en agua, invocando su santo nombre fuego, clavado sobre la cruz del monte Sion, en Canaán. Confiadamente, cuando nuestro Padre celestial te vea, ascendiendo en tu último día en la tierra, entonces, Él te reconocerá a ti instantáneamente, porque Él habrá vivido, conociéndote y velándote a ti en Canaán, como siempre conoció a su Hijo Jesucristo y a su Espíritu Santo, y así, Él te recibirá, abrazándote, para otorgarte su bienvenida a su reino glorioso de felicidades sin fin.


Sin embargo, si tú fallases en renacer del bautismo en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, entonces, tú habrás fallado en renacer en su paraíso, y este es el Canaán de hoy, en donde nuestro Padre celestial siempre vela por ti, para verte aparecer en su presencia santísima: eternamente amado, justificado, bendecido y redimido. Dado que, es únicamente desde Canaán, en donde nuestro Padre celestial reconoció a su Hijo Jesucristo nacido del vientre estéril de Sarah, como Isaac, por poderes del Espíritu Santo, y fue también en Canaán, en donde Él reconoció a su Hijo Jesucristo nacido de la hija de David, como su Hijo amado: viviendo su vida eterna, derrotando a Satanás y la muerte eternamente.


Considerando que, fue en Canaán que su Hijo Jesucristo vino a ser Isaac, nacido del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo, como el cordero que Abraham necesitaba sacrificar, pero igualmente, fue en Canaán, en donde su Hijo Jesucristo nació de la hija virgen de David, como su Hijo legítimo y Cordero, quitando el pecado del mundo en un día, para siempre. Históricamente, fue en Canaán, en donde nuestro Padre celestial le declaró a su Hijo Jesucristo, conocido, como Isaac, el hijo de Abraham, el padre de una gran nación, como Israel siempre es, pero igualmente, padre de naciones, convirtiéndose postreramente en el árbol de la humanidad entera, la cruz, sobre el monte Sion, al finalmente reconocerlo nuevamente, como su Hijo Jesucristo en su dulce hogar.


Abraham: fue padre de su Hijo Jesucristo, como Isaac, nacido del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo: recogiendo pecados del mundo entero en el cautiverio egipcio por cuatrocientos años, para abandonarlos en el bautismo del Mar Rojo en un día, luego Isaac (Israel) descendió al corazón de la tierra, declarando a Jesucristo ser su primogénito en Canaán nuevamente para siempre. El Juramento a Isaac de nuestro Padre celestial, te convierte instantáneamente en su Hijo amado, visto que, renacido del bautismo en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, su Hijo y su Espíritu, entonces, tú eres reconocido como su hijo en Canaán, así como Él reconoció a su Hijo Jesucristo nuevamente allí, y finalmente tú entraras a Canaán con vida eterna, enriquecido infinitamente.


Es decir, también que nuestro Padre celestial no solamente empezará hoy en día a vivir contigo en Canaán, pero igualmente, todo lo que tú poseas aparecerá en Canaán contigo, para Él protegerlos, así como Él siempre ha protegido a su Hijo Jesucristo y a su Espíritu Santo, y así, tú siempre prosperas en su tierra de eterna seguridad. Realmente, nuestro Padre celestial te vera a ti junto con tus posesiones en Canaán, como tu hogar y otras propiedades, como escuelas, colegios, universidades, tiendas, compañías, hospitales, industrias, es decir, todo lo que te pertenece a ti, Él cuidara de todo ello, protegiéndolos y enriqueciéndolos también, así como tú serás enriquecido diariamente con su naturaleza divina, descendiendo sobre ti: seas tú judío o gentil.


Ciertamente, si nuestro Padre celestial fallase en verte a ti y tus pertenencias en Canaán, porque fallaste en obedecerle a Él, al no bautizarte en agua, porque el bautismo es el renacimiento de sus hijos en su dulce hogar, como regresando al paraíso, entonces, cuando Él te vea a ti ascendiendo, Él fallara en reconocerte en su vida eterna del reino angelical. Más bien, nuestro Padre celestial te preguntara, diciéndote: quién eres o de dónde vienes hacia Él, porque Él fallara en reconocerte como de los suyos, por no bautizarte en agua, cuando pudiste haber llenado de agua la bañera de tu hogar, sumergiéndote en ella con su santo nombre fuego, emergiendo en Canaán, eternamente enriquecido con perfectas riquezas por una eternidad entera, ahora mismo.


Entonces, tú no sabrás, cómo responderle, por haber fallado en conocerlo a Él en Canaán hoy, así como Él siempre ha esperado a cada hombre, mujer, niño y niña que renazca del bautismo en agua, empezando en Israel, apareciendo ante Él en Canaán, gozando de sus riquezas cotidianas, entregadas a ti ya, ascendiendo hacia la gloria angelical, eternamente enriquecido en estos días. ¡Amén!


WATER BAPTIZED: YOU WILL LIVE IN CANAAN’S RICHNESS BEFORE ENTERING HEAVEN FOREVER SAVED:


The time came, when our heavenly Father decided to create a greater kingdom that He had known with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, because the angelical kingdom in which He had always lived with His divine family and one-third of his angelical hosts had now rebelled against His holy name fire over His altar of His eternal love. Therefore, because Lucifer had believed that he can possess His holy name fire along with his faithful fallen angels following him, furthermore they really thought that he could create a new world, where he will be greater than our heavenly Father, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit: then, sin was born in his wicked-heart contaminating His Creation.


Thus, the angelical kingdom created by our heavenly Father to love, serve, honor and exalt His holy name fire over His altar for His divine family’s love that is His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, then, they became contaminated with Lucifer sinful heart: thinking that he can exalt himself above His clouds of eternal glories forever. Therefore, our heavenly Father dreamed of His new home, as the one that He had always had with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, because they truly loved Him with His unfailing-love throughout eternity that He saw Adam and you too along with your loved ones replacing His unfaithful angelical hosts in His new home-sweet-home, filled with His everlasting-love for life.


Indeed, our heavenly Father needed to live with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit in His new home-sweet-home, where Lucifer’s rebellious sin will fail to exist with the angelical hosts and His children that He was about to give birth only to know His unfailing-love, service and glory for His holy name fire over His altar in heaven’s glory. This is when, our heavenly Father said to His Son Jesus Christ and the Holy Spirit: let us descend to make man in our image and likeness, so he may become as one of us knowing good and evil thus we may have a new kingdom, where our holy name fire will be truly loved, served and worshipped throughout eternity.


This is when, our heavenly Father gave birth to every man, woman and child from all the families of the nations, starting with Adam and Eve, so they may have children known Him, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit born with His amazing unfailing-love, where they will live loving, serving and glorying His holy name fire throughout eternity. Given that, when our heavenly Father will be able to live with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit born with His children coming to replace Lucifer and the fallen angels, thus to be born from His unfailing-love only to know love, glory and greatness through eternity, then, Lucifer felt envy towards His children, because he is excluded from glory eternally.


That is why, that Lucifer had to approach Adam thus to deceive him along with his children that were to be born in the generations to come, starting with Eve, so he may become part of these coming new glories, greatness and richness unseen by him and the angels before, so he may become included into it somehow. Lucifer thought that by having Adam and Eve along with the children then he could become one with them in his sin, so he may become part of these coming new glories, richness and glories unseen before by anyone in heaven’s glory until now, thus he started his kingdom of darkness that he had created in his wicked heart already.


Considering that, when our heavenly Father was able to create man along with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit’s help, then, he was born along with his children, starting with Eve, with the special powers of His unfailing-love that can only give birth to new glories of endless holiness and amazing richness, dressing His holy name fire with everlasting-honors through eternity. For these are new glories of endless holiness and amazing richness that will enrich greatly our heavenly Father, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit along with the faithful angelical hosts that will emanate from Adam and his children, as they will begin to live with Him in His new home-sweet-home that He has divinely chosen already—and this is today’s earth.


Therefore, Lucifer had to contaminate Adam with his sin born from his wicked heart to create his kingdom of endless darkness throughout Creation, because if our heavenly Father can use man along with his children to create His new home-sweet-home of endless glories, holiness and richness then he can do the same with Adam, and so, he had to have man with him. However, for Lucifer to accomplish his wicked desire to have Adam and his children within his kingdom of darkness that started already, then, he had to have man believing what he had given birth in his wicked-heart, and this is the sin rebelling against our heavenly Father’s holy name fire over His altar of His unfailing-love, love for His divine family—you.


Consequently, Lucifer had to make sure that Adam will fail to eat from the fruit from the tree of life that was in the epicenter of paradise, because our heavenly Father had told him that he may eat from all the trees from the Garden of Eden, but, except from the forbidden fruit, from the tree of knowledge of good and evil. Given that, the day that Adam will eat from the forbidden fruit then he will die along with his children that were to be born through the generations ahead, because they were going to be born with special powers to love, serve and glorify His holy name fire over His altar of His unfailing-love for His divine family to live eternal life.


For this our heavenly Father’s holy name fire that has always existed through eternity with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit’s perfect holiness, where it has never been touched by anyone before throughout His Creation until Lucifer along with his fallen angels decided to possess it, but, he failed along with his fallen angels, because His holy name rejected them forever. For our heavenly Father’s holy name fire only recognizes perfect holiness emanating from His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, and never from the fallen angels, as Lucifer, that thought that he could possess it, that is why, that hell along with the lake of fire were born for the sin of rebellion to burn forever, as the second death through eternity.


However, our heavenly Father gave birth to His children in His image to live according to His Son Jesus Christ’s likeness, filled with His Holy Spirit’s amazing greatness of perfect holiness, richness and endless glories unseen by the angelical hosts until now, because they exist only in His new home-sweet-home, the earth, where His divine family (you) enjoys love, peace and sweetness through eternity. Certainly, this is a glorious kingdom that our heavenly Father has always dreamed to possess it, where His holy name fire is everlastingly loved, served and worshipped with perfect love emanating from His holy heart only to know richness, perfect holiness and endless happiness with His divine family through eternity, and this is really you along with your loved ones, including neighbors and friends.


Nevertheless, Lucifer still wants to become part of this new kingdom growing from our heavenly Father’s holy heart, where His Son Jesus Christ and the Holy Spirit have always lived, but also, His children were born there, starting with Adam, Eve and the children, so they may know the greatness to love, serve and glorify His holy name fire in His dream home-sweet-home. This is our heavenly Father’s new dream home-sweet-home upon earth, Canaan, in Israel, where His endless richness, glories and honors untouched by sin are growing already with the salvation work done with His Son Jesus Christ, as Isaac, and the Holy Spirit that is continually pouring from heaven’s glory to exclude Lucifer in his wicked ones from ever entering into it.


Accordingly, it was important for our heavenly Father to sit at the Lord’s Table to eat the bread and wine that His Son Jesus Christ along with the Holy Spirit serve daily to angels in heaven’s glory to keep them holy but also away from Lucifer’s sinful influence, so His children may always eat with Him His meals that enrich His home-sweet-home forever. It is here, where our heavenly Father found Abraham His servant not only ready to believe in His words of life born naturally from His holy heart to be executed throughout His Creation, starting in heaven’s glory, so His new home-sweet-home-sweet, in Canaan, may be enriched for His children to be reborn in it, by eating His meals with Him always.


After this, it was important for Abraham as well along with his love ones, as Sarah and the adoptive children, bought with money from foreigners, so his promised children living through coming generations may eat the bread and wine at the Lord’s Table that is their home diner table along with families of the nations, for His bread to enrich everyone’s life always. Therefore, our heavenly Father had Abraham willing to sit with Him at the Lord’s Table, because he was to execute three lambs with their halves oppose to each other along with two uncut birds over the rock of salvation, spilled with atoning-blood, so He may expiate, judge and forgive every sin from the families of the nations lying in hell’s torment..


Given that, our heavenly Father returned to Abraham to run over between the halves of the three sacrifices with their atoning-blood spilled over them along with the two uncut birds, because the wood with the torching flames was not only the house of Israel but also the families of the nations lying hell’s torment that He needed to get them out from it. Hereafter, our heavenly Father had Abraham sacrificing the three lambs with their halves facing each other along with two uncut birds over the rock of salvation, spilled with atoning-blood, because He was expiating, judging and forgiving the world’s sin with the covenant cross from Jerusalem’s holy hill thus to establish it forever with His holy name fire nailed to it, in Canaan.


Immediately: After our heavenly Father had gone through the three sacrifices with their halves facing each other along with two uncut birds over the rock of salvation, spilled with atoning-blood, expiating, judging and forgiving every sin from the entire human race, now, Abraham’s children needed to be born, but with amazing daily powers, changing the world in one day forever. This is when, our heavenly Father was ready not only to grant Abraham his long-waited son named Isaac already from heaven above, because he will be our Lord Jesus Christ born with the glorified-body to establish His holy name fire over Jerusalem’s holy hill, in Canaan, thus to become His home-sweet-home, where He will live with His children forever loved into everlasting.


Besides, our heavenly Father needed to have His Son Jesus Christ as Isaac from Sarah’s barren-womb by the Holy Spirit’s power, because He needed to have His children born in Canaan, but, baptized in water by invoking the perfect holiness of His name fire thus to become born by the Holy Spirit’s powers into His eternal life. Surely, as His Son Jesus Christ was born as Isaac from Sarah’s barren-womb by the Holy Spirit’s powers, then, he was born one-hundred percent from the Holy Spirit bathed in water from the womb, therefore, he was ready to live our heavenly Father’s eternal life with Abraham and his loved ones later to ascend to the mountaintop to be declared Righteous forever.


Then, when our heavenly Father had watched from heaven’s glory His Son Jesus Christ living with Abraham and his loved ones in his household as Isaac, carrying with him not only His eternal life but also His virgin Ten Commandments untouched by sin forever, then, Jacob was born as His first-born in Canaan to have His promised children born upon earth but with powers.. For our heavenly Father had to call Abraham to Jerusalem’s holy hill, resting at Mount Moriah, presenting His Son Jesus Christ born as Isaac as a burnt offering towards heaven’s glory, because his glorious eternal life that he had lived successfully with him (Abraham) and his loved ones in his household needed to become part of the angelical kingdom forever at last.


This is the moment that our heavenly Father had longed to have with His Son Jesus Christ lying as man, Isaac, over the wood over Jerusalem’s holy hill, resting at Moriah, pouring His entire holy heart upon Isaac and upon His children thus granting them amazing richness, powers and glories untouched by Satan thus they may live His glorious life eternally enriched. However, this glorious eternal life with its daily richness that our heavenly Father had granted to Abraham and his promised children living through coming generations, starting with Isaac, was poured upon Jerusalem’s holy hill and throughout Canaan, and so, for them to receive them instantly then they had to become reborn from water baptism by invoking the perfect holiness of His name.


For our heavenly Father had His Son Jesus Christ born from Sarah’s barren-womb as Isaac by the Holy Spirit’s powers, so Jacob His first-born may be born within Canaan with His eternal life along with His amazing richness, glories and honors untouched by sin, for the fathers of the twelve tribes to be born, to have their children in Egypt’s captivity.. For our heavenly Father needed to have His children born with His eternal life along with the virgin commandments in Egypt’s captivity with the Isaac sworn to Isaac’s powers, collecting every sin that the families of the nations may have committed in the past and in the future thus to take them to the Red Sea final water baptism for eternal destruction.


For our heavenly Father needed to take Israel with His holy name fire in their mouths and hearts to the Red sea's water baptism, abandoning at the seabed every sin that the families of the nations may have committed and the children will in coming generations, later to have His Son Jesus Christ born sinless in Canaan shedding the atoning-blood finally upon earth. This is when, our heavenly Father had not only liberated ancient Israel from Egypt’s captivity of four-hundred years collecting every sin that the families of the nations may have committed and that they will commit in coming generations, but also, He had Israel abandoning the sinful-flesh for the sacred-flesh, where His perfect will exist in them forever obeyed throughout His new coming kingdom.


Considering that, now our heavenly Father can use ancient Israel as His high priest through the Sinai’s desert, expiating, judging and forgiving every sin already dumped at the Red Sea’s water baptism never to remember them again, because erased they were with the oath sworn to Isaac’s powers thus for Him to live with His children in His new earth forever purely loved. Now, our heavenly Father needed to walk with the entire house of Israel through the Sinai’s desert as His high priest and as His perfect will, because He needed to cover every sin with the lambs’ atoning-blood spilled at the entrance of the tabernacle of reunion thus to allow everyone lying in hell’s torments into the Holy of Holiest forever justified.


Understanding that: once the sins of the families of the nations had been expiated, judged and forgiven by the oath sworn to Isaac’s powers along with lambs’ atoning-blood, covering them at the entrance of the tabernacle of reunion, then, every man, woman and child could access the Holy of Holiest forever justified thus attaining perfect salvation for their living-souls in the new earth. That is why, that it was important for our heavenly Father to have the entire house of Israel walking through the Sinai’s desert forever thirsty, and this is as thirsty as every man, woman and child lying in hell’s torment, craving for a glass of water, so they may drink from the water that the Israelis had drunk from the rock of salvation.


For this is the living-water that the entire house of Israel craved to drink because of the thirst that they were suffering, as they walked through the Sinai’s desert, it was unbearable, unbearable as thirsting for a glass of water in the midst of the flames of hell’s torment, but also, it was the water needed for the seed to be planted in Canaan. For our heavenly Father needed now the entire house of Israel that had served Him, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit throughout the Sinai’s desert, as His high priest and His perfect will, touching the living-soul of every man, woman and child lying in hell’s torment to be bitten by poisonous snakes, dying the death that the ancients died.


Besides, our heavenly Father needed the entire house of Israel that had gathered all the sins from the families of the nations already lying in their hell’s torments to the descend to them in the heart of the earth, as the Valley of the dried bones, so they may collect every one of them in their seed to be planted in Canaan. For our heavenly Father had assured Abraham that the families of the nations will be blessed in his seed, and this is the entire house of Israel not only collecting every sin committed in the past and in future generations, but also, gathering them in hell’s torment along with their children born through coming generations in the promised seed that saves them forever.


Surely, our heavenly Father needed to baptize every man, woman and child from all the families of the nations that they had failed to become baptized in water by invoking the perfect holiness of His name during their days of life upon earth, so they may enter into His new kingdom born under Canaan these days already. That is to say, also that our heavenly Father had not only ancient Israel taking along with them His perfect will and His divine nature through the Sinai’s desert, working for Him as His high priest, ministering for the well-being of every man, woman and child lying in hell’s torment but also granted them the baptism received at the Red Sea.


For our heavenly Father needed everyone lying in hell’s torment receiving not only the ancient Israelis descending towards them victorious over every sin that had sent them into eternal perdition forever lost, because they failed to know His holy name fires much less they were never baptized, however, Israel had done it at Red Sea for them to return to life again soon. Understanding that, our heavenly Father had descended with amazing daily powers from the oath sworn to Isaac that had not only expiated, judged and forgiven their sins, thus they may be released from hell’s torment and its darkness but also they may become reborn into Canaan’s holy grounds, where Jerusalem’s Holy of Holiest awaited for them with perfect salvation powers.


Graciously, for this to happen: our heavenly Father had to have His Son Jesus Christ that was born once from Sarah’s barren-womb by the Holy Spirit’s powers as Isaac to become Abraham’s lamb over the mountaintop, but, now he had to be reborn from David’s virgin daughter, thus, destroying the powers of Satan and death forever throughout Canaan with his sacred-flesh. For this is the sacred-flesh that our heavenly Father had to have John the Baptize, baptized at the Jordan River, for the entire house of Israel to return to life again but in Canaan, where He will receive them with perfect salvation: victorious over Satan, sin, hell and death to live in His new earth forever enriched, loving Him only throughout eternity.


Truly, once our heavenly Father had the entire house of Israel descending into the Valley of the dried bones bitten by poisonous snakes, then, they were bitten by the snakes that had killed the families of the nations in their sins forever cursed, and so, Israel became one with them to become reborn again as a covenant seed in Canaan’s holy ground. Understanding that, our heavenly Father needed every man, woman and child from the families of ancient nations that were now ascending to become reborn in Canaan’s holy ground, where His home-sweet-home, awaits for His children, to receive His holy name fire with bronze nails to see life eternal again in resurrection day soon with perfect salvation thus to love, serve and honor Him always.


Surely, our heavenly Father had not only His children born in Israel with His oath sworn to Isaac as His eternal life along with His virgin commandments untouched by sin, collecting the world’s sins to abandon them at the Red Sea’s water baptism finally descending to families of the nations in hell’s torment to become one with them forever, but one in Canaan only. For this is our heavenly Father’s home-sweet-home, where He not only gave life eternal to Adam and Eve along with the children, but also, now He can have them returning to Him, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, as they may invoke His holy name fire nailed to the wood over Jerusalem’s holy hill, in Canaan, thus becoming forever Righteous instantly.


Therefore, it was important for our heavenly Father to have the entire house of Israel descending into the Valley of the dried bones, becoming one with the nations in the sacred-flesh that had performed the oath sworn to Isaac’s ritual and ceremony of perfect holiness thus becoming reborn to life again as the covenant tree, but only in His holy ground, Canaan. For our heavenly Father had to have not only Adam and Eve reborn with ancient Israel descending into the Valley of the dried bones, bitten by the poisonous, but also, the families of the nations lying in hell’s torment along with the children living through coming generations thus becoming one as the covenant wood sweetening their lives with perfect salvation, in Canaan.


For our heavenly Father needed to save every man, woman and child from the past and future generations but with His holy name fire nailed to the sacred-flesh born in Egypt’s captivity, collecting sins against Him, His Son and the Holy Spirit, later baptized at the Red Sea for forgiveness, so they may receive perfect salvation, but reborn in Canaan as one tree only. Considering that, our heavenly Father never was able to grant them His holy name fire to invoke it in water baptism, because it was impossible for Him to grant it to them, because to receive it, then that one had to be born with the oath sworn to Isaac and with His virgin commandments untouched by sin, and this was Moses first.


Now, since Moses was born to receive His holy name over Jerusalem’s holy hill, resting at Mount Sinai’s, as the God of Abraham, the God of Isaac and the God of Jacob, then, He granted it unto him for Israel to possess it forever but also to pass it unto the families of the nations, but nailed to the wood in Canaan. Considering that, our heavenly Father had granted Moses, a man born with the oath sworn to Isaac’s powers, possessing His eternal life and virgin commandments along with other important powers, over Jerusalem’s holy hill, for Israel to possess it forever, passing it to the nations, but this had to be only over His altar’s nailed with bronze snakes to the wood, in Canaan.


Certainly, our heavenly Father has always told His children from Israel and the nations that whoever may invoke His holy name fire, then that one will be saved, by becoming baptized in water, abandoning the sinful-flesh for the sacred-flesh, where His holy name is nailed to it with perfect lasting-salvation, to know only love in His new earth’s Holy of Holiest, forever justified. Indeed, it was important for our heavenly Father to have the families of the nations lying in hell’s torment to become one with ancient Israel, descending towards them in the Valley of the dried bones, because they needed to be baptized by been reborn as a tree in Canaan, so they may receive His holy name fire with perfect salvation forever.


Understanding that, only reborn from water baptism by invoking His holy name: as the God of Abraham, the God of Isaac and the God of Jacob then you will become one with Israel, as the ancients did, thus becoming part of His tree in Canaan, but, furthermore, you will enter into the Holy of Holiest with the Father loving you already forever into eternity. That is why, that every man, woman and child are called by our heavenly Father to become reborn from water baptism by invoking the perfect holiness of His name, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, because this is the only way that you will be reborn from Canaan, His home-sweet-home, to become known by Him, as His legitimate child with privileges.


Human privileges, as richness and glories from Canaan, becoming part of your life and that of your loved ones, neighbors and friends, because our heavenly Father needs you to be enriched greatly, because by doing so, then He is enriching His holy name fire over Jerusalem’s holy hill to live a life with Him that will know only love, powers and endless happiness. Understanding that, it is your living soul born in His image, living in His Son Jesus Christ’s likeness in the Holy Spirit’s powers that will dress His holy name fire over Jerusalem’s holy hill, in Canaan, with amazing daily richness, powers and endless glories honoring Him and His divine living-soul throughout eternity thus making His glorious heart extremely happy with you, starting now.


That is why, that by reading the Scriptures then you will see that our heavenly Father is always sitting at His Mercy Seat, watching Canaan continuously throughout the year, because He has to ensure that treasures of His holy heart poured over Isaac and throughout Canaan that are still untouched by sin, moreover He sees you in Canaan baptized with His powers forever. Living powers from the oath sworn to Isaac that our heavenly Father poured upon Isaac lying over the wood at Jerusalem’s holy hill, resting in Canaan, so not only His countless children, promised to Abraham, may be born through the generations enriched, but also, you may be blessed richly always, but reborn only from water baptism, appearing instantly in Canaan forever saved.


Therefore, as our heavenly Father is watching Canaan and the treasures of His holy heart poured upon Isaac and upon Canaan then He also is watching you along with your loved ones, because as you are reborn from water baptism by invoking the perfect holiness of His name instantly you will appear in His holy presence, as within Jerusalem’s Holy of Holiest, for example. For it is here, where our heavenly Father will work with you every day throughout the earth, because with His powers from the oath sworn to Isaac poured upon Isaac and upon Canaan will become part of you, and so, He may not only enrich you mightily but also your loved ones, including neighbors and friends from around the world.


For this is how: our heavenly Father needs to spread the glory, powers and richness of His holy name fire nailed to the covenant wood over Jerusalem’s holy hill, in Canaan, so His Holy Spirit may not only pour upon all flesh throughout the families of the nations of the world, but also bless them powerfully with His daily richness. Therefore, once you are baptized in water by invoking the perfect holiness of His name, His Son and the Holy Spirit then you will appear in His holy presence in Canaan with His eternal life, granted unto you and your loved ones, so He may know you in His richness, powers and glories always thus finally to enter heaven’s glory forever enriched already.


Really, once you have been reborn from water baptism by invoking the perfect holiness of His name, given to Moses as the God of Abraham, the God of Isaac and the God of Jacob, then, He sees you instantly dressed with His oath sworn to Isaac’s powers, richness and glories: loving, serving His holy name at Jerusalem’s holy hill forever enriched. Surely, it is in Canaan, where our heavenly Father needs to live His eternal life with you, your loved ones, neighbors and friends from around the world, so He may bless you continually through your days upon earth before ascending into heaven’s glory in the last day thus to live with Him forever enriched, blessing His holy name well into eternity.


Therefore, in your last day upon earth then you will ascend towards our heavenly Father to receive you as His legitimate child to live with Him, His Son Jesus Christ, the Holy Spirit and the angelical hosts along with every man, woman and child saved through water baptism by invoking His holy name’s perfect holiness nailed to Jerusalem’s holy hill its seed-cross. Confidently, as our heavenly Father sees you ascending towards heaven’s glory in your last day upon earth then He will recognize you instantly, because He has lived knowing and watching you in Canaan as He has always known His Son Jesus Christ and the Holy Spirit thus He will receive you with His opened arms, welcoming you into His glorious kingdom of endless happiness.


However, if you failed to become reborn from water baptism by invoking the perfect holiness of His name, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, then, you will fail to become reborn into paradise, and this is present day Canaan, where our heavenly Father has always watched for you to appear in His holy presence forever loved, justified, blessed and redeemed. Given that, it is only from Canaan where our heavenly Father recognized His Son Jesus Christ born from Sarah’s barren-womb as Isaac by the Holy Spirit’s powers and it was also in Canaan where He recognized His Son Jesus Christ born from David’s virgin daughter by the Holy Spirit as His Son to live His eternal life to defeat Satan and death forever.


Considering that, it was in Canaan that His Son Jesus Christ became Isaac born from Sarah’s barren-womb by the Holy Spirit’s powers as Abraham’s lamb to be sacrificed, but also, it was in Canaan where His Son Jesus Christ was reborn from David’s virgin daughter as His legitimated Son and Lamb taking the sin from the world forever in one day. Therefore, it was in Canaan, where our heavenly Father declared to His Son Jesus Christ, known as Abraham’s son, Isaac, the father of a great nation, as we have always known Israel, but also, the father of many nations to become the tree of the entire human race over Jerusalem’s holy hill, by finally calling him His Son Jesus Christ in His home-sweet-home.


Abraham: fathered His Son Jesus Christ as Isaac, born from Sarah’s barren-womb by the Holy Spirit: collecting the world’s sins in Egypt’s captivity to abandon them at the Red Sea’s baptism, later Isaac (Israel) descended to earth’s heart, declaring Jesus Christ His first-born in Canaan again forever. This is our heavenly Father’s oath sworn to Isaac making you His son, because, reborn from water baptism by invoking the perfect holiness of His name, His Son and His Spirit, then, He recognizes you as His son instantly in Canaan, as He recognized His Son Jesus Christ as His Son initially, so you may enter today’s Canaan’s eternal life forever enriched.


That is to say, also that our heavenly Father not only begins to live with you in Canaan but also everything that you may possess may appear in Canaan with you, so He may protect them just as He has protected, blessed, enriched and loved His Son Jesus Christ and His Holy Spirit, so you may prosper in His land of eternal security. For our heavenly Father will see you along with everything belonging to you in Canaan, as your home and other properties as schools, colleges, universities, stores, companies, hospitals, industries, and this means everything belonging to you, He will watch, protect and enrich them, as well as you are enriched daily in His divine presence, whether you are Jewish or Gentile.


However, if our heavenly Father fails to see you and your belonging in today’s Canaan, because you have failed to obey Him in His water baptism, because water baptism is His children's rebirth into His home-sweet-home in Canaan, as reentering paradise, then, when He will see you ascending into heaven’s glory, He will fail to recognize you in eternal life in your last day. Instead, our heavenly Father will ask you who you are, and from where you are coming from, because He will fail to recognize you as His own, for failing water baptism, as you could have filled your home’s bathtub, submerging yourself into it with His holy name fire, emerging in Canaan to be eternally enriched with perfect richness through eternity, starting today.


Then, you will fail to know how to answer His question, because you will have failed to know Him in Canaan, as He has always expected every man, woman and child to become reborn from water baptism, starting with Israel, to appear before Him in Canaan, enjoying His richness granted unto you already ascending into heaven’s glory forever enriched these days. Amen!


Culture and peace for every one today and always!

Cordially yours,

The Bible says there EXIST only one way to heaven!

JESUS said, "I am the way, the truth, and the life, no man comes unto the heavenly
Father, but by me" John, 14:6

Nobody else can save you. Trust JESUS today!

That if thou shalt confess with thy mouth the L-rd Yehoshua, and shalt believe
within your heart that GOD hath raised him from the dead, then thou shalt be saved."
Romans 10: 9

You must do the Following:

Put your faith to work and pray right now in your heart and soul.
Admit you are a sinner. See Romans 310
Be willing to turn from sin (repent) See Acts 17:30
Believe that JESUS died for you, was buried and rose from the dead. See Romans
10-: 9-10

Through prayer, invite JESUS into your life to become your personal Savior. See
Romans 10:13

What to pray? Or what to say to the HEAVENLY FATHER in the NAME of JESUS CHRIST in Prayer...?

Do the following and ASK HIM to GIVE YOU, RIGHT NOW, the POWER of the HOLY SPIRIT (GIFTS of the SPIRIT THAT ARE FREE FOR YOU TO RECEIVE
according to the SCRIPTURES as YOU TURNED AWAY FROM YOUR SINS AND ACCEPTED JESUS CHRIST TO CLEANSE YOU WITH HIS PRECIOUS BLOOD THE SINS of YOUR SOUL and LIFE) and HE will listen to you AND DO IT:

That if you confess with your mouth, "Jesus is Lord," and believe in your heart
that God raised him from the dead, you will be saved.
For it is with your heart that you believe and are justified, and it is with
your mouth that you confess and are saved. As the Scripture says, "Anyone who
trusts in him will never be put to shame." For there is no difference between
Jew and Gentile, rich or poor, small or great, wise or not-- just the same, the Lord is
Lord of all and richly blesses them who call on him, for, "Everyone who calls on the name of the Lord will be saved." Romans 10:9-13

Dear GOD, I am a sinner and in need of forgiveness. I believe that the L-rd JESUS
shed His PRECIOUS BLOOD and died for my sin. I am willing to turn from sin. I
now invite JESUS to come into my heart and life as my personal Savior.

If you said the above PRAYER, then YOU ACCEPTED Jesus Christ as your ONLY WAY
to HEAVEN and your PERSONAL SAVIOR FOR ETERNITY?

Did you receive Jesus Christ as your LORD and Savior TODAY?

YES _____? Or, NO ______?

Date____/____/___ YES ______? Or, NO ______?

If you trusted JESUS as your Savior, you have just begun a wonderful new life
with Him. Now:

Read your Bible every day to get to know JESUS CHRIST better.
Talk to GOD in prayer in the NAME of JESUS CHRIST everyday.
Be baptized in water submersion and in the power of the Holy Spirit of God,
worship, fellowship, and serve with other Messianic Jews and gentile believers
as well in a Temple where JESUS is preached and the Bible is the final authority.

Tell others about JESUS.

Now, a reminder, do not forget to pray for me; please include me in your
prayers for me and my love ones, for your prayers are very important in heaven.
You do not have any idea how important your prayers are in Heaven; Jesus
suffered, anguished, prayed, cried, shed His Precious Blood and Died on the Cross
of Golgotha for your prayers to be heard in Heaven in the Holy of Holiest. That
is CORRECT. The Holy Father, Jesus Christ and the Holy Spirit, and all the Holy
Angels hear your prayers in Heaven in the Holy of Holiest too. I most
add that THERE is a GREAT FESTIVITY with GOD and all the HOLY ANGELS in HEAVEN when you do the SINNERS PRAYER and SPEAK to GOD in the NAME of HIS WONDERFUL King Messiah and HOLY SON, JESUS CHRIST. Thank you.

http://www.supercadenacristiana.com/index.php

http://www.faithcomesbyhearing.com/ambassador/free-audio-bible-download

http://radioalerta.com

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